Cómo protegerse de la legionela en su spa

Mantenga el cloro libre en 3 ppm o más (o el bromo en 4 ppm o más) y el pH entre 7.0 y 7.8, limpie los filtros y los jets con regularidad y cambie el agua cada 1 a 3 meses.

Cómo protegerse de la legionela en su spa

La bacteria legionela puede sonar a clase de ciencias, pero es una preocupación real para los propietarios de spas. Sin un mantenimiento adecuado, su spa podría convertirse en un foco de esta bacteria dañina.

Esta guía se basa en las recomendaciones de expertos de los CDC (Centers for Disease Control and Prevention).

¿Qué es la legionela?

Cómo protegerse de la legionela en su spa

La legionela es una bacteria que crece en agua caliente. Inhalar gotitas que la contienen puede causar la enfermedad del legionario (una neumonía grave) o una enfermedad más leve llamada fiebre de Pontiac.

Los spas sin un mantenimiento adecuado son uno de los lugares más comunes donde puede crecer la legionela.

¿Quién corre más riesgo?

  • Personas de 50 años o más
  • Fumadores actuales o antiguos
  • Personas con enfermedades pulmonares o defensas debilitadas

¡La buena noticia es que la legionela se puede prevenir!

Cómo prevenir la legionela en su spa

La prevención se basa en un buen cuidado del agua y un mantenimiento regular, con los productos adecuados de la gama de productos químicos AquaSolus. Siga estos pasos:

1. Mantener niveles de desinfección adecuados

  • Cloro libre: ≥ 3 ppm
  • Bromo: ≥ 4 ppm
  • pH: 7.0 – 7.8

¿No sabe cuánto añadir? Lea cuánto cloro añadir a un spa.

2. Limpiar el spa con regularidad

Frote todas las superficies, no olvide limpiar el filtro de su spa, y elimine el biofilm o la suciedad de los jets.

3. Cambiar el agua cuando sea necesario

Cambie el agua del spa cada 1 a 3 meses (según el uso) y siga las indicaciones del fabricante para cambiar el filtro. Nuestra guía cada cuánto hay que cambiar el agua del spa explica las señales a las que debe prestar atención.

4. Tener precaución con los spas públicos

  • Pregunte con qué frecuencia se analiza el agua
  • Compruebe las rutinas de limpieza y desinfección
  • Confirme que los filtros y los jets reciben mantenimiento

Conozca los síntomas

Si ha usado un spa recientemente y tiene tos, fiebre o dificultad para respirar, consulte a un médico y mencione que ha usado un spa.

Para más información, consulte las recomendaciones oficiales de los CDC:

Prevenir la legionela en los spas (CDC.gov)

Los spas están pensados para relajarse, pero requieren un cuidado responsable. Con el mantenimiento adecuado, su spa seguirá siendo seguro, limpio y sin preocupaciones.